Intereses de hipoteca en España :
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Construcción y beneficios
El mercado inmobiliario en España
Durante las últimas décadas se han estado destinando ingentes recursos a la construcción. Para algunos analistas, demasiados. Con esos recursos, o con parte de ellos, se podrían haber potenciado otros aspectos de la economía española. ¿Por qué este enorme desvío de recursos económicos y productivos a una actividad que, en principio, no produce riqueza?
Bueno, hay que aclarar que gran parte de este crecimiento se ha dado en las zonas costeras donde el turismo ha sido uno de los principales motores de la economía. El turismo en sí no genera riqueza, pero atrae los recursos para generarla. En algunas regiones como Andalucía el turismo supone un 30% del PIB de la Comunidad Autónoma y, por desastrosas que nos parezcan hoy las políticas urbanísticas que se siguieron en esas zonas, lo cierto es que ese desarrollo urbanístico contribuyó a hacer de España la primera potencia turística del mundo.
Pero volviendo a la pregunta, ¿por qué se han destinado tantos recursos a una actividad económica como la construcción? Porque hasta ahora la construcción ha sido un negocio muy muy rentable. Baste de ejemplo que en 2004 los costes de producción subieron un 7% (entre ellos cabe destacar un crecimiento medio del coste de la mano de obra del 5%) mientras los precios de la vivienda crecieron un 17%. Esto nos lleva a otra pregunta más importante: ¿por qué ha sido tan rentable el mercado de la construcción de vivienda en los últimos años? Es decir, ¿por qué se ha vivido una situación sostenida de crecimientos tan acusados de los precios de la vivienda?Según la teoría económica aceptada, al aumentarse la oferta de un producto su precio desciende. La inmigración, el buen comportamiento de las cifras de empleo, la plena incorporación de la mujer y de los jóvenes al mercado de trabajo y las facilidades para obtener un préstamo hipotecario han hecho que la demanda se mantenga alta. Efectivamente, mientras en 1991 en cada hogar había 1,36 trabajadores, en 2004 la media era de 1,56 trabajadores por hogar (lo que significa 1,56 sueldos por hogar).